27 de enero de 2011

“LOS MARIÑANES” y “LOS XUSTOS”: Más de cien años de folclore asturiano con raíces en Castiello de la Marina

Los orígenes del actual grupo folclórico Los Xustos tienen dos vertientes y por azares del destino se unieron en una sola persona que luego sería su fundador: Mariano Castro Ordieres. Esas vertientes fueron Los Mariñañes y Xusto “La Llastra”. Así que trataremos ambas por separado.

LOS MARIÑANES
A finales del siglo XIX aparece por primera vez en la historia de la cultura tradicional asturiana, con nombre propio, lo que ahora denominamos grupo de baile asturiano o grupo folklórico. Se trataba de un conjunto de entre tres y seis parejas llamado Los Mariñanes. No hay una fecha fija, al menos que se sepa de cómo y cuando se formo esta formación, lo que sí se sabe con certeza es que no tenían un esquema planificado de ensayos, y que acudían a todas aquellas romerías de la región donde eran invitados a modo de atracción por los ayuntamientos correspondientes, pero funcionando de una forma anárquica, sin un horario previsto ni de empiece ni de finalización, bailando hasta altas horas de la madrugada animando a los romeros, pero disfrutando al mismo tiempo del baile, la sidra y el jolgorio de la fiesta.
 
Su zona de más acción estaba comprendida entre Gijón y Villaviciosa. El nombre de Los Mariñanes les viene dado por el origen de sus componentes, naturales de Castiello de la Marina (Villaviciosa), zona conocida popularmente como Les Mariñes.
 
Con la entrada del siglo XX el grupo se “profesionalizó” y comenzaron a bailar -a parte de en las fiestas patronales- en salones y teatros, en bodas y bautizos y en actos oficiales en presencia de autoridades. El grupo se reducía a dos parejas de baile formadas por Pepe Carmina y Nieves Ordieres y la otra por Julia Ordieres y su hermano Enrique, hermanos a su vez de Nieves. A la gaita les acompañaba siempre Ramón García Tuero de Arroes (Villaviciosa) más conocido como “El Gaiteru de Llibardón ”, llamado así por asentarse a vivir en la población colunguesa de Llibardón una vez contraído matrimonio con una moza de dicho lugar.
Al tambor José García, conocido entre sus vecinos de Cenero (Gijón) de donde era natural, como "El Tambor de la Abadía.
  
Los Mariñanes. Madrid 1916
De izqda. a derecha: Pepe Carmina, Nieves Ordieres, José García "El tambor de La Abadía",
Ramón García Tuero "El Gaiteru Liardón", Julia Ordieres y Enrique Ordieres.
Se sabe que bailaron para sus SS MM los Reyes de España don Alfonso XIII y doña María Victoria Eugenia, acompañados del Príncipe de Asturias don Juan de Borbón en el verano de 1918. Y en 1923 después de la revolución lo hicieron para el general Miguel Primo de Rivera en una visita que éste realizó a Gijón. Pero ya en 1916 habían viajado a Madrid, tal como muestra la foto “de pose” realizada para la prensa de la capital de España. Los Mariñanes seguirían durante varios años con diferentes formaciones: hasta 1959 en Asturias, luego reaparecen en Caracas (Venezuela) a finales de 1960, durando solo hasta 1964 por los motivos que más adelante explicaremos. Más tarde se vuelven a formar en Gijón a principios de 1970, disolviéndose y desapareciendo definitivamente en 1986.  

Panfleto anunciador de un espectáculo ofrecido por la
Compañía Asturiana Los Mariñanes
Del Grupo de Baile Los Mariñanes existe abundante documentación escrita y fotográfica, sobre todo de los “profesionalizados” a partir del siglo XX. Hijos de humildes labradores naturales todos ellos de Castiello de la Marina, como ya dijimos al principio, y que fueron un total de doce hermanos que paulatinamente fueron trasladándose a Gijón. A saber por orden de mayoría de edad: Ignacia, Aurora, Guillermo, Manolo, Abelardo, Nieves, Julia, Dionisio, Enrique, Hilda, César y Modesto Ordieres. Todos en desigual medida y tiempo, junto con sus cónyuges, hijos y algún que otro amigo participaron con el cuadro de actores y baile de Los Mariñanes. Se sabe que Ignacia (Madre de Mariano Castro) e Hilda tocaban muy bien el tambor, que Nieves destacaba de entre todos bailando, que Enrique cantaba tonada excelentemente. Dicen que fue precisamente el cantar lo que facilitó que las tropas nacionales le mataran mientras defendía Oviedo, a lado de las Milicias Republicanas. Estando de guardia en las trincheras del Escandeleru, a las afueras de la ciudad, no se le ocurrió otra cosa que cantar una tonada; de pronto una voz gritó: -canta más alto camarada-. Enrique subió el tono y la voz volvió a gritar: -más alto que no se te oye-. Enrique se indignó y lo tomó como una ofensa, así que se puso en pie para recriminar a quien tanto gritaba. La respuesta fue una ráfaga de metralleta del bando sublevado que acabó con su vida con tan sólo 26 años de edad.
         De Modesto destacan su capacidad de sacrificio ante las adversidades y lo trabajador que era, llegando a instalar una fábrica de guantes en Venezuela, país donde falleció. Pero sin duda alguna el líder indiscutible fue César, que cantaba y tocaba excelentemente la gaita. Era un buen actor y un gran bailarín, cargando además con la responsabilidad en cuanto a organización y todo tipo de decisiones artísticas. No sólo tocaba la gaita y cantaba a la vez, como hacia el Gaiteru Llibardón, sino que además también bailaba ¡y de madreñes!.
 
Grupo de baile de la Compañía Los Mariñanes.
De izqda. a derecha: Maudilia (esposa de César), Angelina
(esposa de Jaime), Nieves Ordieres, Modesto Álvarez, César Ordieres,
Paco (marido de Hilda Ordieres) y Jaime "el pescaderu".
El grupo que se había deshecho en el 1936 a consecuencia de la Guerra Civil Española fue rehecho por César Ordieres, de apodo “El Maríñan”, esta vez con el nombre de Grupo Artístico “Los Mariñanes ”. Desde el 3 de septiembre de 1949 y durante su escaso año de existencia formaron parte como cuerpo de baile de la Compañía de Arte Asturiano, fundada por el barítono gijonés Antonio Medio. En la Compañía de Arte Asturiano se encontraban entre otros, aparte del propio Medio, el famoso cantador José González “El Presi ”, José Morán (cantante de tonada), la actriz de carácter Aurora Sánchez, etc., casi todos ellos provenientes de la (Compañía Asturiana de Comedias que Rosario Trabanco y José Manuel Rodríguez habían formado en los años 40 y que durante los años 1946 a 1949 había dirigido el famoso escritor de comedias en bable Eladío Verde. También estaban en el reparto María Ángeles Ceñal (actriz) y su esposo Mariano Castro Ordieres (actor) así como el tamboritero Senén Ordieres. Una vez desaparecida la Compañía de Arte Asturiano, César Ordieres sin Antonio Medio ya, reorganizó la compañía con el nombre de Compañía Asturiana “Los Mariñanes “, incorporando a la misma a la actriz Rosario Trabanco y al actor cómico y monologuista Donorino García. Fueron diez años florecientes del teatro costumbrista asturiano, actuando La Compañía en casi todas las provincias españolas, espoleados principalmente por los Centros Asturianos existentes en ellas. Es obligatorio reconocer desde aquí el trabajo y el mérito de César Ordieres algo que quizá nunca se haya reconocido en su justa medida, sobre todo sabiendo su origen humilde, que había acudido de niño a la escuela pública solo seis meses y que se sabe que iba de Gijón a Castiello de la Marina y viceversa andando descalzo para no gastar el calzado, calzándose a la entrada de las poblaciones.
César Ordieres había hecho su debut como bailarín a los seis años de edad ante el Rey Alfonso XIII en Madrid, acompañado del Gaiteru de Llibardón y el Tambor de La Abadía, vestido de mujer y haciendo pareja con su hermano Modesto. A finales de 1959 con La Compañía Asturiana “Los Mariñanes ” disuelta por motivos de falta de liquidez, emigró en busca de fortuna a Venezuela, marchando en una situación económica precaria con su esposa Maudifia y su hijo Cesarín; instalándose en Caracas, donde residía su hermano menor Modesto desde hacía unos años.
En el Centro Asturiano de la capital venezolana es nombrado Gaitero Mayor y crea otra vez allí la Compañía Asturiana de Comedias “Los Maríñanes”, ejerciendo de actor y director de la misma. Fallece el 28 de junio de 1964 cuando contaba 48 años de edad, dejando en el Centro Asturiano una huella profunda entre un gran número de alumnos y seguidores a los que había deleitado durante cuatro años con sus bailes, gaita y obras teatrales. Falleció pues lejos de su querida Asturias. Posteriormente durante unos años continuaron con esas labores de exaltación de la cultura musical asturiana su hermano Modesto y su hijo César, pero eso ya son otras historias. Grabó varios discos con José González “El Presi”.
 
Los Mariñanes con Hilda.
Caravia 1975
 En 1970 Hilda, rehace otra vez Los Mariñanes, pero únicamente como grupo de baile. Comienzan en la Casa Sindical del Llano de Arriba, de Gijón, llegando a su consolidación en año 1974 ayudada Hilda entonces por su nieto Francisco (Fran), momento en que piensan en poner una academia de baile asturiano, haciéndolo un año después. Se instalaron en la calle Pedro Pablo, lugar donde tienen numerosas denuncias de vecinos por el ruido de los tambores y el sonido agudo de las gaitas. Dos años o tres de gloria y poco a poco comienza una lucha cuesta abajo que termina con la desaparición definitiva de Los Mariñanes en 1986. Aún así Hilda, la última referencia viva -musicalmente hablando- siguió participando en  todos los eventos folclóricos de Gijón -ciudad donde residía- hasta su fallecimiento en 1994. Ejerció de tamboritera y abrió durante muchos años el desfile de carrozas del Día de Asturias, ataviadas de estampas populares de la región, cita importantísima en las fiestas del verano gijonés.


XUSTO “LA LLASTRA”
Manuel Castro, abuelo paterno de Mariano Castro Ordieres y natural de la aldea gijonesa de Castiello de Benueces, gran aficionado al baile, era un personaje muy popular en fiestas y romerías, conocido por todo el mundo con el apodo de “Xusto la Llastra”. Poco podemos contar de él ya que su ámbito se limita a Gijón y bailando siempre por afición, de forma individual y sin retribución alguna. Lo que sí es cierto es que se presentó y ganó varios concursos de baile regional acompañado por una hermosa muchacha de la Villa de
Hilda "la mariñana" en El Carmín.
Pola de Siero 1978.
Jovellanos apodada La Pericacha, que luego sería madre
del famoso hostelero El Pery, que hasta su fallecimiento regentó en el Rinconín de la concha de la Playa de San Lorenzo (Gijón) el merendero que llevaba su propio apodo. Lo que sí sabemos con certeza de Manuel Castro es que fue quien más influyó durante la infancia de Mariano Castro para que continuara con aquella tradición de escuela propia de baile que los famosos Mariñanes habían creado en el siglo XIX, a pesar de haber fallecido cuando su nieto Mariano sólo contaba con 11 años. La semilla dio su fruto como veremos más adelante.

EL FUNDADOR
La Agrupación Folklórica Asturiana Los Xustos fue fundada por Mariano Castro Ordieres en 1953 en Gijón, ciudad en la que siguen teniendo su sede en la actualidad. Mariano Castro nació en Castiello de La Marina (Villaviciosa) un 2 de marzo del año 1919. Es por tanto mariñan de nacimiento y descendiente por parte materna del famoso grupo de baile asturiano “Los Mariñanes”.
Hijo de Sindulfo Castro Meana, de Castiello de Bernueces (Gijón), y de Ignacia Ordieres Álvarez, de Castiello de La Marina (Villaviciosa), ambos labradores. Se trasladó con su familia desde Castiello de La Marina a Gijón cuando sólo contaba siete meses de edad, ya que su padre entró a trabajar de peón en la Fabrica gijonesa de dulces y sidra achampanada Zarracina; trabajo que abandonaría al poco tiempo para retornar a la labranza en las tierras que poseía en Castiello de Bernueces. Si bien la familia Castro mantendría ya siempre su residencia en Gijón, en la calle Cirujeda n° 9, en el desaparecido barrio de El Rial (Ceares), lugar donde nacería tres años más tarde su única hermana Conchita.
 
Mariano Castro con sus padres y hermana
Año 1924
Ingresa a los cuatro años en la Escuela Pública de Ceares lugar donde permanece hasta cumplidos los catorce, acabando los Estudios Primarios. Dicen antiguos compañeros de colegio que a demás de ser “listu como un rayu” tenía siempre las notas más destacadas de la clase, llevándose por Reyes y fin de curso siempre los mejores juguetes y premios. Su hermana Conchita recuerda con nostalgia como los maestros de entonces decían a su madre: “ye una pena que esti guaje no estudie carrera”.
Los escasos ingresos que entran en su casa, obtenidos únicamente de la labranza de su padre y algún que otro trabajo esporádico de su madre en el lagar de Falín y Tuya, le obligan a comenzar a trabajar y abandonar los estudios. Comienza de pinche en la fábrica de vidrios de La Bohemia Española de Gijón, lugar donde estaría un total de diez años, contando los anteriores y posteriores a la Guerra Civil Española y acabando con la categoría de fletador, trabajo que consistía en hacer el remate final de la boca de los vasos y copas.

A los 16 años espoleado por su tío Cesar, que tenía dos años más que él, se alista con éste voluntario a las Milicias Republicanas y se van los dos con la Columna de Gijón a defender Oviedo, lugar donde estaba su otro tío Enrique. La muerte de Enrique asusta a su madre y esta ejerce el derecho que existía entonces de poder reclamar a los hijos que estaban en el frente si estos eran menores de edad. Cuando las tropas de Franco entran en Gijón es llevado a la Trefilería de La Calzada, lugar donde los fascistas clasificaban a los hombres antes de darles uno de los dos destinos que allí se repartían: A la Prisión del Coto, donde la mayoría serían juzgados sin defensa alguna y posteriormente fusilados en paredón del Sucu (Cementerio de Ceares); o los más afortunados eran enviados a luchar al frente si tenían la suerte de tener un “aval” de alguien afecto al nuevo régimen que respondiera por ellos. Solo podían librarse de estos dos fatales destinos apuntándose voluntarios al Tercio (La Legión). Por suerte Mariano es avalado por una familia de cierta nobleza de Castiello de la Marina, pasando inadvertida su estancia en las Milicias Republicanas, y pasa a formar parte de la Caja de Reclutas de Oviedo incorporándolo en febrero de 1938 al destacamento Mérida 35 en Vigo, donde recibe instrucción y desde allí es enviado a los frentes de Extremadura a la batalla del Ebro, en 1939 otra vez a Extremadura y con la guerra casi finalizada al Regimiento de Montaña n° 50 en el Pirineo catalán.
 
Mariano Castro con su hermana
Conchita. Año 1938.
Con la guerra terminada, en 1940 vuelve a ser reclutado por el nuevo gobierno constituido y enviado a Barcelona a cumplir el Servicio Militar. Mantenía por aquel tiempo amistad con María Ángeles Ceñal, sosteniendo una relación de casi carta a diario durante los dos años de estancia en la ciudad Condal, donde estaba destinado en las oficinas de Intendencia. Podríamos decir que formalizaron sus relaciones de novios “cortejando” a través del correo. En Barcelona asiste por las tardes a las salas de fiestas en las cuales se practicaban los bailes de salón, las popularmente conocidas como “academias taxi”, lugares donde con la entrada, daban un ticket para poder bailar con señoritas o caballeros que ejercían de profesores. Mariano asistía a estos salones para, aparte de practicar el baile, ver su funcionamiento, pues en su mente -muy joven aun- estaba la idea de instalar un “taxi-baile” en Gijón una vez licenciado. Pero Gijón no era Barcelona, ni en lo económico ni en a las libertades por parte de las autoridades gubernativas. Tendrá Mariano que esperar unos cuantos años para ver sus sueños cumplidos de tener su propia empresa.
Finalizado el Servicio Militar regresa a Gijón a trabajar en su puesto de fletador en la Bohemia Española y el 9 de enero de 1942 contrae matrimonio con María Ángeles, compartiendo con esta la habitación que tenía en casa sus padres. Cuando Ángeles nos cuenta estas historias como si de un diario se tratase, se le humedecen los ojos y reflexiona en alta voz: “éramos pobres, pero felices", podría haber gente tan feliz como nosotros, pero más no creo...., era tan guapu y tan buenu...y como padre no lu hubo mejor.

 De ese matrimonio nacen sus dos hijos, Aída la mayor y Mariano el pequeño, al que todos llaman cariñosamente (y siguen llamando) Marianín. Forma con su mujer una pareja de baile de salón y de baile moderno de la época con el nombre artístico de “Geli y Castro”, actuado como atracción en el Ideal Rosales, Continental, Jai-Alai, Salón Doré, Arrieta, etc de Gijón. Mariano, aparte de los bailes de salón y modernos, nunca abandona el folklore asturiano. En 1946, acompañado de su hermana Conchita, gana un afamado concurso de baile regional celebrado en El Continental de Gijón, quedando por delante de sus tíos Nieves y César.

En 1947 pide excedencia en la fábrica de vidrio donde trabajaba y se va a Madrid para tomar lecciones de perfeccionamiento de bailes de salón en la Academia Burgillos. Allí descubren las grandes dotes de Mariano no solo para los bailes de salón sino también para los regionales, recomendándolo a Estrellita Castro para que formara parte de su Compañía. Con la Compañía de Variedades de Estrellita Castro recorre durante un año toda España, haciendo pareja con su mujer Ángeles con el mismo nombre de “Geli y Castro” e interpretando baile clásico de salón (bolero, cha-cha-cha, pasodoble, mambo, foxtrot, tango, etc.) moderno (charlestón, boggie-boggie, swing, etc.) y regional logrando un éxito tras otro en todas las provincias que visitaban.

A su nuevo regreso a Gijón en enero de 1948 sigue trabajando en La Bohemia, da clases en un salón que existió en la calle Cabrales y a los pocos meses abre una Academia de Baile en el Salón La Armonía, en el barrio alto gijonés de El Coto, que escasamente llegaría al año. En septiembre de 1949 se incorpora con su esposa y el grupo de baile Los Mariñanes a la “Compañía de Arte Asturiano”, recién creada por Antonio Medio, como actor y bailarín. Una vez desecha esta, a los 10 meses de su creación, continua en la Compañía Asturiana Los Mariñanes dirigida por su tío César como continuación de la anterior. Con una y otra Compañía vuelven Ángeles y Mariano a recorrer otra vez toda España durante seis años llenos de triunfos. Pero Mariano Castro cada vez veía más cerca la posibilidad de dar el salto de independizarse y tener su propio grupo artístico, su academia de baile... Aunque las ideas, ahora con años de experiencia, estaban un poco distintas a las traídas de Barcelona en 1942. En el 1950 empezarían a verse cumplidos sus deseos.

LOS XUSTOS DE MARIANO CASTRO
En el verano de 1953 Mariano Castro decide dejar la Compañía Asturiana “Los Mariñanes” y dedicarse exclusivamente a dar clases individuales de bailes de salón, negocio que había empezado en 1950 en su domicilio de la calle la Reconquista en el barrio gijonés de
Ceares, al que a finales de 1951 incorpora también los bailes asturianos. Lo suyo era bailar y no el teatro, aunque este fuere costumbrista asturiano, y así se lo comunica a su tío
Parte de los integrantes de la Compañía Los
Mariñanes. De izqda. a derecha: Nieves Ordieres,
Jaime García, Cesarín Ordieres, Maudilia, Aída y
Ángeles Ceñal. Agachados: Modesto Álvarez,
César Ordieres y Mariano Castro
César. En el grupo artístico Los Mariñanes todos tenían dos o tres funciones en concordancia con sus virtudes, tocar y bailar, cantar y bailar, contar historias (monologuistas), etc., y actuar. De esta última no se libraba nadie. Sabedor César de la categoría de Mariano como bailarín y la gran pérdida que supondría para la Compañía que este se fuera, le convence para que se quede, ofreciéndole a cambio el protagonismo de maestro del grupo de baile, con total independencia, intentando así calmar las ansias “de mando” de su sobrino. Mariano accede a quedarse en Los Mariñanes con esa nueva oferta pero no por ello renuncia a seguir dando clases de baile, abriendo una academia en un sótano del n° 15 de la Calle Sagrado Corazón, cerca de su domicilio particular, pidiendo ante tanto trabajo un año de excedencia en la fábrica de La Bohemia, a la que ya nunca más regresaría.
 Los comienzos son durísimos y casi nadie acude pagando a aquella academia puesta con tanta ilusión y Mariano se ve obligado a trabajar por su cuenta de fletador en un pequeño taller que había instalado en el patio de casa sus padres, a nombre de su padre, para no perder la excedencia de la Bohemia, obteniendo así ingresos extras con los que seguir manteniendo el hogar  ya que los sueldos de la Compañía de Comedias, donde seguía trabajando, no daban para muchas alegrías una vez descontados los gastos del nuevo negocio. Pero Mariano no se desanima y hace honor a la frase que nos dice su hermana: “Era muy cabezón y cuando quería una cosa no paraba hasta conseguirlo”.  Así que decide crear una formación de baile asturiano para actuar en fiestas, romerías y todo tipo de certámenes y festivales, con un cachet que cubriera los desplazamientos, pensando que la gente se apuntaría con la ilusión de viajar gratis a lugares desconocidos. Andaba por todos los lados animando a aquellos que a él le parecían que tenían buena planta -nos dice su hija Aída-. “Mi madre me contó que les engatusaba con futuros viajes a Madrid y al extranjero cuando estos solo existían en su mente. Por aquel tiempo yo tenía ya siete años y apuntaba buenas maneras para el baile regional”.

Elige el nombre de Grupo de bailes asturianos “Los Xustos” en memoria de su abuelo paterno “Xusto La Llastra”. A los pocos meses, ya en 1954, debutan en el Cine-Coliseum de los Campos Elíseos, con el nombre de Cuerpo de baile asturiano “Los Xustos” de la Escuela de don Mariano Castro. Asiste con tres o cuatro compañeros de Los Mariñanes y unos cuantos alumnos particulares entre los que se encuentra su hija Aída, que ya había debutado con tres años en la Casa Rectoral de la Iglesia de San Pedro. La cosa empezaba a funcionar y Mariano comienza a investigar sobre la Cultura Popular Asturiana, canciones, bailes, vestimenta, etc., ayudado por el hostelero Gerardo “el de Prendes ” y sobre todo por el que fuera Gaitero Mayor de Asturias José Rendueles (Joselín de Quintueles), buscando rescatar o al menos mantener las tradiciones ancestrales asturianas  que poco a poco se estaban perdiendo y desfigurando sobre todo por la nefasta gestión cultural de los de Coros y Danzas de la Sección Femenina y los Grupos de baile de Educación y Descanso. Antes de finalizar el 1954 la pareja de baile asturiano Finita Meana y Roberto González en representación de la Escuela de Mariano Castro de Gijón ganan con justicia el Primer Premio de Baile por Parejas en el VII Concurso Radiofónico “Rumbo a la Gloria” en el Teatro Principado de Oviedo. Rumbo a la Gloria tenía un resonante éxito en toda España ya que, apoyado por el  diario del Movimiento “La Nueva España” y Radio Emisora del Movimiento (R.E.M.) "La Voz del Principado”, con las voces de los locutores Menchu Álvarez del Valle y Luis Suárez había sido el primer concurso radiofónico de cante y baile creado en toda España a semejanza de los realizados por aquel tiempo en Estados Unidos. “ A la entrega de premios acudieron con un lleno completo (teniendo que colocar en las taquillas el cartel “No hay localidades ”) el Alcalde de la ciudad, el Jefe de la Diputación y el excelentísimo señor Gobernador de la Provincia de Oviedo”, -decía al día siguiente la ya desaparecida Hoja del Lunes- “cerrando el acto las actuaciones de Román Jesús de Carabanzo (tonada), Rosa Mari Patallo de Moreda (tonadilla), Agrupación Musical de la Sociedad Ibérica de Nitrógeno de la Felguera, Juan y Pepin Salazar (guitarra española-Pepín del Ballet de Pilar López), el conjunto músico- vocal Los Juvachos (canción moderna) y el Baile Asturiano de los profesores y alumnos de la prestigiosa Escuela de Baile gijonesa de don Mariano Castro”.

En 1955 se consolida el grupo definitivamente con el nombre de Agrupación Folclórica Asturiana “Los Xustos”, conservándolo hasta la fecha. Corren buenos tiempos tanto para la familia Ordieres como para la Castro. Durante seis años Mariano Castro disfruta de los éxitos de la Compañía Asturiana de su tío César viajando por casi todas las capitales de provincia, sobresaliendo su actuación en el Teatro Cómico de Madrid en el verano de 1955, que la prensa madrileña destacó extraordinariamente, con la consiguiente repercusión posterior en el ámbito nacional. A partir de esa fecha Mariano Castro impartió cursos durante varios años de baile asturiano en el Centro Asturiano de Madrid y posteriormente en el de México capital.

Por otro lado “Los Xustos” triunfan tanto en la provincia como en todo el territorio español, ganando el  Primer Premio en el I Certamen de Exaltación a la Danza (Madrid 1958) y el Primer Premio de bailes regionales de la IV Feria Internacional del Campo (Madrid 1958), entre otros de menor importancia.

En 1958 son requeridos por el productor y actor Pedro Beltrán para bailar en el film “Días de feria” bajo la dirección de Rafael J. Salvia junto con los actores José Luis Coll, José Isbert, Tony Leblanc, José Luis López Vázquez y Jesús Puente, entre otros. La película se estrena en 1960 con gran éxito de crítica y público.
En 1957 nacería su hijo Mariano (Marianin) y su hermana Conchita comenzaba a triunfar con otra academia de baile asturiano, español y ballet clásico instalada en el bajo de la nueva casa de a cuatro pisos construida en solar de sus padres en la calle Cirujeda, lugar donde estaría hasta mediados de los setenta, llegando a grabar dos discos con el sello Columbia.
En 1960 sin la responsabilidad del cuerpo de baile de la Compañía Asturiana “Los Mariñanes”, desaparecida como ya dijimos a finales de 1959, Mariano tiene más tiempo para perfeccionar las clases no solo de baile regional, sino también las de salón. Ese mismo año se trasladan forzosamente a la calle Peñalba, ya que el edificio de la Sagrado Corazón se derriba para hacer una nueva vivienda. A pesar del éxito de la Academia, donde ahora si entran abundantes ingresos, Mariano se vuelca más en lo cercano, en “lo nuestro”. Tras la popularidad que les había reportado la gran pantalla y el excepcional elenco de bailarines, músicos y cantantes de que disponía la Agrupación, Mariano se da cuenta que es el momento de dar el gran salto y, después de tres años de intensa preparación, Los Xustos empiezan a vivir una etapa difícilmente irrepetible en la historia de los grupos folklóricos de nuestra región. Páginas y páginas de gloria que comienzan a principios de los sesenta y que continuaran hasta nuestros días.
César Ordieres y Mariano Castro tocando en
una bodaa finales de los años cincuenta.

En 1961 su hijo Mariano se estrena con tan solo cuatro años de edad como integrante del grupo de baile en la romería de Granda, de las fiestas de Santiago y Santa Ana.
 
El año 1963 les llevó otra vez al cine esta vez de la mano del productor gijonés Jesús Rubiera para bailar, hacer de extras e incluso dándole un pequeño papel a su joven y hermosa hija Aída de 18 anos. Nos estamos refiriendo a la película “Jandro” que, dirigida por Julio Coll, fue rodada en un lujoso palacio de la familia Figaredo en Somió, en el barrio alto de pescadores de Cimadevilla y en los alrededores de la ciudad, terminándose de filmar en Madrid en 1964, año en que se estrena. Eran sus principales actores Arturo Fernández, María Mahor y Alfredo Halcón con música del barcelonés José Solá, destacando los temas musicales de Jandro y La marcha de los Ordieres.

Mariano Castro con su amiga y gran cantante
de copla española Antoñita Moreno.
 La Academia de Mariano Castro tiene a finales de los sesenta ya un reconocido prestigio a nivel nacional y figuras españolas de talla internacional como el bailarín Antonio, Marienma o Pilar López no dudan en pasar por ella siempre que pueden para recibir clases sobre los pasos de nuestras ancestrales danzas. Exigente como no había otro, Mariano Castro amplía y enriquece el repertorio de danzas y bailes del grupo poco a poco, que ya en los setenta comprendía: Danzas Rituales como el Corrí-Corrí o el Pericote, Danza Prima, etc. Bailes de Romería o de Gaita y Tambor como Mudanzas o Lijeros (jotas), Muñeiras, Xiringuelos y Xiraldilles. Bailes del Centro (acompañados con panderetas y panderos) tales como El Tras-tras del Ringo- Rango o el Perlindango de la Sardina. De oriente un buen numero de Fandangos y del occidente los Bailes de Pandero y las Vaqueiradas acompañándose de botella de anís y cuchara, vasos de sidra, panderos cuadrados y payechas entre otras el Careao, Jota de Cangas o Jota de Leitariegos, Araña, Media vuelta Vaqueira y Gallegada. Imprime en todas ellas todo el saber adquirido de sus antecesores con una fuerza y personalidad que los diferencia de los grupos folklóricos coetáneos. Todos estas danzas estaban acompañadas por gaita y tambor, percusiones étnicas, cantantes de tonada y pequeños coros según fueran las normas impuestas por la tradición. También se preocupa Mariano Castro por la vestimenta, recorriendo Asturias con la inquietud de conocer nuevos detalles de cada zona e ir incorporándolos a los trajes correspondientes, que continuamente están ampliando. Intransigente consigo mismo Mariano es un perfeccionista autodidacta que, a medida que pasan los años, va creciendo su pasión por conocer los orígenes de nuestra cultura hasta convertirse en una obsesión. Los buenos resultados de las actuaciones en Asturias, España, Europa, América Central y Sudamérica así como los premios y galardones obtenidos en todos estos lugares llenan de orgullo y satisfacción tanto al fundador como a los componentes de “Los Xustos” como justa recompensa a tanto esfuerzo.
 
Discografía de Los Xustos
Veinticuatro años después de su creación regresan al nuevo edificio de la calle Sagrado Corazón, lugar donde habían comenzado su andadura y que ahora es mucho más espacioso.
Pero el legado dejado en Asturias y la aportación hecha a la recuperación de nuestras tradiciones folclóricas por Mariano Castro, fallecido con 69 años en su Gijón del alma un veintiuno de noviembre de 1988 tras un viaje a Holanda con Los Xustos, supera con creces a todo lo acontecido durante los años trascurridos desde su creación y a todos los premios y galardones conseguidos por su importancia étnico-musicológica seguramente muriendo este sin llegar a comprender nunca ni valorar en su justa medida el trabajo realizado en favor de generaciones venideras.

1 comentario:

  1. Preciosa historia,me ha encantado leerla ,vi en mi niñez a la compañia Los Mariñanes actuar en el Hogar del productor de Ceares,y al grupo los xustos bailar,todos ellos grandes artistas e impulsores del folklore asturiano.Muchas gracias por publicar esta página

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